Me tiraba horas en WordPress para hacer cambios absurdos. Horas arreglando un plugin que caducaba, o una foto que no había manera de que quedara cuadrada. En pleno 2026.
Y mientras peleaba con el maquetador, pensaba en la cantidad de gente que sigue haciendo esto cada semana convencida de que es lo que toca. Pues no: hacer las cosas difíciles no te hace más profesional. Te hace perder el tiempo.
Hoy se puede montar una web completa describiéndola en lenguaje natural — sin plantillas, sin plugins que se pelean entre ellos, sin tocar una sola línea de código. Herramientas para esto hay miles. Estas tres son las que uso yo: para qué sirve cada una y — porque esto casi nadie lo cuenta — lo que cuestan de verdad.
Antes de empezar, contexto obligatorio: esto lo escribo a mediados de 2026. Estas herramientas cambian rápido — funciones y precios pueden variar cuando lo leas. El criterio para elegirlas, en cambio, te va a servir igual.
Anything: gratis, para validar rápido
Anything es de esas herramientas que parecen mentira la primera vez que las usas. Le describes lo que quieres — "una web para la boda de mi hermana con confirmación de asistencia" — y te la construye entera: diseño, estructura y publicación con un clic.
Para qué la uso: validar. Cuando tengo una idea de producto y quiero saber si a alguien le interesa antes de invertir un euro, monto la web en Anything y la muevo. También para cosas puntuales que no justifican gastar nada: la web de una boda, un evento, un mini proyecto.
Lo que cuesta: tiene plan gratuito con créditos suficientes para proyectos pequeños. Para lo que yo la uso — validar y páginas puntuales — no he necesitado más.
Dónde se queda corta: cuando la web es tu negocio. Para un proyecto que tiene que crecer, aguantar tráfico y transmitir seriedad, hay opciones mejores.
Lovable: impecable para negocios (pero con la calculadora en la mano)
Lovable es probablemente la herramienta más pulida de esta categoría. Le describes tu web o tu aplicación y el resultado no parece hecho con IA — parece hecho por un estudio de diseño. Dominio propio, base de datos, autenticación de usuarios... aquí ya hablamos de webs de verdad para negocios de verdad.
Ahora, lo que su marketing no te cuenta tan alto:
El precio de la página no es el precio que pagas. Lovable funciona con créditos. El plan Pro cuesta 25 dólares al mes e incluye 100 créditos — y hasta ahí, todo suena razonable. El detalle está en cómo se consumen: cada mensaje que le mandas gasta créditos según su complejidad. Un cambio de color, medio crédito. Montar el registro de usuarios, más de uno. Una landing completa con imágenes, dos. Y cuando algo sale mal y tienes que iterar — que tendrás que iterar, porque así funciona esto — cada intento también cuenta.
¿Resultado? Un mes de construcción activa se come los 100 créditos con facilidad, y ahí empiezan los top-ups: 15 dólares por cada 50 créditos extra. Hay quien acaba pagando el doble o el triple de lo que esperaba el primer mes. No es una estafa — es un modelo de precios que premia saber lo que quieres antes de pedirlo.
El truco que te ahorra dinero: prompts concretos. Cuanto más vaga es tu petición, más idas y venidas necesitas, y cada ida y venida son créditos. Piensa antes de escribir y el precio real baja muchísimo.
Para qué la uso: proyectos de clientes y webs de negocio donde el acabado importa y el presupuesto existe.
Google Antigravity: mi ojito derecho
Y luego está Antigravity, la herramienta con la que gestiono mis propias webs — esta que estás leyendo incluida.
Antigravity es distinta a las dos anteriores: no es una web donde entras y escribes, es un entorno de Google que se instala en tu ordenador y trabaja con agentes de IA. Le pides un cambio — "cambia la foto de la portada", "añade una sección de preguntas frecuentes" — y lo tienes hecho en 30 segundos. Sin plantilla que se rompe. Sin maquetador. Sin plugin caducado que arreglar.
La pega honesta: instalarla no es darle a un botón. Te llevará unos 15 minutos la primera vez, y si no vienes del mundo técnico, la pantalla impone un poco al principio. Pero es una inversión de 15 minutos contra las horas que pierdes cada mes peleándote con tu web actual. La cuenta sale sola.
Lo que cuesta: es gratuita, con límites de uso generosos para el mantenimiento normal de una web.
Para qué la uso: todo lo mío. Cambios en mi web, publicar posts como este, tocar lo que haga falta. Es la diferencia entre "tengo que acordarme de actualizar la web" y hacerlo mientras esperas a que salga el café.
¿Cuál elegir? La versión de 20 segundos
- ¿Quieres probar una idea o montar algo puntual sin gastar? Anything.
- ¿Es la web de tu negocio y quieres acabado profesional? Lovable — con prompts concretos para que los créditos no se te vayan de las manos.
- ¿Ya tienes web (o la vas a tener) y quieres gestionarla sin sufrir? Antigravity. Los 15 minutos de instalación se amortizan la primera semana.
Y una cosa que ninguna de las tres hace por ti: saber qué tiene que decir tu web. La IA te monta la casa en minutos, pero qué vendes, a quién y por qué deberían elegirte — eso sigue siendo trabajo tuyo. Una web preciosa con un mensaje flojo es un escaparate bonito de algo que nadie entiende.
Horas peleando con una plantilla no te hacen más profesional. Te hacen perder horas.
Preguntas frecuentes
¿Se puede crear una web con IA sin saber programar?
Sí, y sin trampa: herramientas como Anything, Lovable o Google Antigravity construyen la web completa a partir de una descripción en lenguaje natural — diseño, estructura y publicación incluidos. No necesitas ver el código en ningún momento, aunque el código existe y es tuyo.
¿Cuánto cuesta hacer una web con IA en 2026?
Desde cero euros. Anything tiene plan gratuito suficiente para proyectos pequeños. Lovable parte de 25 dólares al mes con 100 créditos, aunque el gasto real puede duplicarse si iteras mucho, porque cada petición consume créditos según su complejidad. Google Antigravity es gratuita con límites de uso amplios.
¿Qué es mejor, WordPress o una herramienta de IA como Lovable?
Depende de tu caso, pero para la mayoría de webs de negocio pequeñas y medianas, las herramientas con IA eliminan el mantenimiento que hace perder más tiempo en WordPress: plantillas que se rompen, plugins incompatibles y maquetadores lentos. WordPress sigue teniendo sentido en proyectos con necesidades muy específicas de ecosistema o migraciones complejas.
¿Por qué Lovable acaba costando más de lo que dice su precio?
Porque su modelo es de créditos por uso: cada mensaje que envías consume créditos según la complejidad de la petición, y las iteraciones y correcciones también cuentan. Con 100 créditos al mes en el plan base, un mes de construcción activa suele requerir top-ups (15 dólares por 50 créditos adicionales). La forma de controlarlo es escribir prompts concretos que reduzcan las idas y venidas.
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