Pagaba 156 € al mes en apps: cómo me hice yo la primera (y la tarde horrible que nadie cuenta)
Me senté a sumar lo que pagaba al mes en aplicaciones para el negocio.
156 euros. Casi 2.000 al año.
Ahí me dio el telele correspondiente. Media hora de bajón mirando la pantalla como el primo de Teruel en una boda, por no saber ni por dónde meter la cuchara.
Y luego dije: esto me lo hago yo.
Spoiler: me lo hice. La primera de las tres ya está fuera de mi tarjeta.
Pero antes de que esto suene a milagro de LinkedIn, te cuento la parte que no salió en el reel.
La primera tarde fue horrible
Dos horas peleándome con algo que no funcionaba.
Convencidísima de que esto no era para mí, de que quien dice "me hice una app en veinte minutos" o miente o sabe programar, y de que yo estaba haciendo el ridículo en mi propio salón.
La segunda tarde salió.
Y desde entonces cada app me cuesta la mitad que la anterior.
No es magia. Es una tarde mala y ya está.
Lo digo porque el 90% de la gente que abandona esto lo abandona sobre la hora y media. Justo en el punto en el que todavía es feo y todavía no funciona. Si sabes de antemano que ese momento llega, lo aguantas. Si no lo sabes, te crees que el problema eres tú.
Esto no va de aprender a programar
Aquí está el reencuadre, y es el único que importa.
Yo sigo sin saber programar. Cero. Ni una línea.
Y tengo cinco aplicaciones funcionando en mi negocio, hechas así. Una de ellas me la están a punto de comprar — y no me pagan por el código, que ese lo ha escrito la IA. Me pagan por haber sabido qué pedirle.
No aprendes a programar. Aprendes a explicar lo que necesitas para que lo escriba otro. Y ese otro es la IA.
Que resulta que era la parte importante, oye.
La primera que me quité: 99 € al mes
Pagaba ManyChat para los mensajes automáticos de Instagram. 99 al mes, porque conforme te suben los suscriptores te van subiendo la cuota a poquines, como quien no quiere la cosa.
Me hice la mía.
Y lo mejor no es que la haya replicado. Es que le metí las cosas que yo necesitaba y que ahí no se podían hacer:
- Cada automatización con su palabra clave, en un post concreto o en todos.
- Respuestas con botones, imágenes, audios, las que quiera.
- Un bloque de preguntas frecuentes que contesta solo.
- Vista de la conversación a la derecha, para ver cómo le queda al que escribe.
- Y contexto: le doy dos líneas y me rellena la automatización ella sola.
Lleva días funcionando. A nivel de usabilidad, muchísimo mejor que lo que pagaba. Y me emociona un poco, para qué te voy a mentir.
Ah, y por si te lo dice alguien: sí, existe la opción nativa de Meta para mandar mensajes automáticos. Falla más que una escopeta de feria y justo le faltan las funciones chulas. Lo he probado. No es lo mismo.
Por dónde empezar (que no es por lo que más te ahorra)
Este es el error que casi todo el mundo comete, yo la primera: vas directa a la app que te va a quitar la suscripción más cara. Y como ya sabes que no necesitas más herramientas, sino criterio, aquí el criterio manda empezar por otro lado.
Esa suele ser la más difícil, porque las caras son las que se conectan con Instagram, con Meta o con un banco. Y ahí el problema no es la IA: son los permisos que piden ellos, que tardan y marean.
Lo que necesitas la primera vez no es ahorrar. Es terminar algo.
Así que empieza por lo pequeño:
1. Algo que uses solo tú
Una calculadora de presupuestos. Un panel con tus números. Esa lista que llevas en un Excel de doce pestañas y que te da pereza abrir.
2. Algo que repitas cada semana
Ese informe que montas a mano cada lunes. Esa hoja que rellenas siempre igual. Si lo repites, se puede automatizar con IA y ahorrar dinero en lo soso.
3. Y ahora sí, algo que ya pagas
Coge la suscripción que menos te gusta pagar y mira qué tres cosas usas de verdad. Solo esas tres. No las cuarenta que trae.
Con qué lo hice yo
Esto lo escribo a mediados de 2026 y las herramientas de esto cambian cada dos por tres, así que lo importante no son los nombres, es el criterio. Pero como me lo vais a preguntar:
Para empezar de cero y sin instalar nada, Google AI Studio. Gratis, desde el navegador, le cuentas lo que quieres y te monta la aplicación entera. Si nunca has tocado esto, es aquí donde tienes que perder la primera tarde.
Para publicar, yo uso Google Antigravity. También gratis. Menos amable, pero mandas tú y lo subes a tu propio dominio.
Y para lo grande, Claude Code, desde 20 dólares al mes. Es lo que uso para todo lo serio. La curva es más dura y el techo es muchísimo más alto.
Si te agobia solo pensarlo, hay opciones más blanditas tipo Lovable o Bolt, con plan gratuito con cupo. Están en la guía con lo que cuesta cada una, que si no esto se me va a 4.000 palabras.
El único truco que de verdad cambia el resultado
No está en la plataforma. Está en cómo se lo cuentas.
Y se lo cuentas como se lo contarías a alguien que entra nuevo a trabajar contigo: con contexto, no con órdenes.
Mal: "hazme una app para gestionar clientes".
Bien: le dices que tienes una agencia pequeña, que llevas 12 clientes, que ahora lo apuntas en un Excel y se te pierde, que quieres tres columnas —idea, hecho y publicado—, que puedas arrastrar tarjetas, que no se registre nadie porque es solo para ti, y que lo haga paso a paso enseñándote cómo va quedando.
Misma petición. Resultado de otro planeta.
Y una frase que yo digo siempre al principio, de tanto quemarme: "explícamelo como si no supiera nada de programación y ve paso a paso". Cambia por completo lo que te contesta.
Dónde yo no me metería
Que esto no es un "todo se puede" de gurú.
Lo que maneje dinero de otros, datos médicos o datos personales de tus clientes, lo dejas para alguien que sepa. En serio.
Mi regla es una pregunta: ¿qué pasa si esto se rompe un martes por la tarde?
Si la respuesta es "me fastidia", adelante, hazlo tú.
Si la respuesta es "se me cae el negocio" o "pierdo datos de un cliente", paga la de siempre y duerme tranquila. No pasa nada por seguir pagando algo que hace exactamente lo que necesitas.
Y luego acabé con cinco pestañas abiertas
Aquí viene mi momento tonta.
Me hice una app por cada suscripción que quería quitarme. Y terminé con cinco pestañas abiertas, que era exactamente el problema del que venía huyendo.
Así que las junté todas en una sola pantalla. El contestador automático, el panel de contenido con las métricas actualizándose cada mañana, el aprobador para clientes (adiós audios de WhatsApp a las once de la noche), las campañas de email y todas las métricas de un vistazo.
Un aplauso para mí, dos meses después.
La guía con todas las plataformas y lo que cuesta cada una
Todo esto está ordenado en un PDF: las plataformas que hay, lo que cuesta cada una, cuáles son gratis de verdad, los cinco errores del principio y el plan de tu primera tarde hora a hora.
Te lo descargas aquí: https://laagenciadeia.com/downloads/apps_sin_saber_programar.pdf
Y al final de la guía hay una cosa que todavía no ha visto nadie: mi app maestra, con esas cinco cosas en una sola pantalla, para usarla sin montar nada. Quien entre ahora está en la primera tanda: la ve antes que el resto, me dice qué le falta y lo meto antes de abrirla, y entra con el precio de salida, que luego sube.
Un marroncillo menos para hoy. Y unos dineritos más. De nada.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer una app sin saber programar?
Sí. No aprendes a programar: aprendes a explicarle a la IA lo que necesitas para que ella escriba el código. Yo sigo sin saber programar y tengo cinco aplicaciones funcionando en mi negocio. La habilidad real es describir bien el problema, no escribir código.
¿Cuánto se tarda en hacer tu primera app con IA?
Una tarde larga, no veinte minutos. Mi primera fueron dos horas de pelea sin resultado y la terminé al día siguiente. A partir de la segunda, cada una cuesta la mitad que la anterior. Si alguien te dice que son cinco minutos, o miente o ya sabía programar.
¿Qué herramienta uso para empezar si no he tocado esto en mi vida?
Google AI Studio, gratis y sin instalar nada desde el navegador. Le describes lo que quieres y te monta la aplicación. Cuando el proyecto crece y quieres publicarlo en tu dominio, Google Antigravity. Para proyectos grandes, Claude Code desde 20 dólares al mes. Datos de mediados de 2026: compruébalos antes de pagar.
¿Qué NO conviene hacerse uno mismo?
Cualquier cosa que maneje pagos, datos médicos o datos personales de tus clientes. La pregunta que lo decide: ¿qué pasa si se rompe un martes por la tarde? Si la respuesta es «me fastidia», hazlo tú. Si es «se me cae el negocio», sigue pagando y duerme tranquila.
Lo que te acabo de contar es solo la punta del iceberg
El 90% de la gente leerá este post y seguirá haciendo lo mismo de siempre. El 10% restante está en mi lista de correo recibiendo estrategias de IA que aplican al instante y que tu competencia ya está usando.
Tú decides en qué lado quieres estar.